Archdiocese of Los Angeles
Office of Religious Education Guidelines

Filosophía

Estas guías directrices desarrolladas por la Oficina de Educación Religiosa ofrecen apoyo y dirección a las parroquias de la Arquidiócesis. Las guías fluyen desde una visión y objetivo común, integran una perspectiva social y una sensitividad a la diversidad multicultural de la Arquidiócesis de Los Angeles. También hacen posible que el ministerio catequético sea implementado tanto a nivel local, en una variedad de situaciones y lugares, como en la pluralidad de grupos de diversas edades, desde la infancia hasta la vejez.

La Catequesis no es solamente una técnica para enseñar teología. El Papa Juan Pablo II dice: "El carácter especifico de la catequesis . . . tiene dos objetivos el de madurar la fe inicial y el de educar al verdadero discípulo de Cristo por medio de un conocimiento más sistemático y profundo de la persona y el mensaje de nuestro Señor Jesús" (Catechesi Tradendae, n.19). Los Obispos de los Estados Unidos describieron bien lo que es la catequesis cuando dieron el título al directorio catequético: Compartiendo la Luz de la Fe 1971.La educación permanente en la fe es posterior a su educación y la presupone. Ambas actualizan dos funciones del ministerio de la Palabra, distintas y complementarias, al servicio del preoceso permanente de conversión (Directorio General Para la Catequesis # 69) Como catequistas, no estamos simplemente enseñando doctrinas. Estamos compartiendo nuestra fe, una fe que es mantenida en común con todas las personas católicas del mundo.

La, el catequista es intrísecamente una persona mediadora que facilita la comunicación entre las personas y el misterio de Dios, así como de las personas entre sí y con la comunidad ( Directorio General Para La Catequesis)

Una clave para entender la catequesis hoy es el entender qué queremos decir por catequesis experiencial o de la experiencia. La frase catequesis experiencial quiere decir algo más que un aprendizaje por medio de la experiencia. La catequesis experiencial describe el proceso por el cual el/a catequista dirige a las personas aprendices a entender mejor su fe comenzando con la experiencia de vida del aprendiz, ayudándole a interpretar el significado de esa experiencia a la luz de la revelación de Dios.

La Catequesis no es una mera asignatura que estudiar como la historia o la filosofía. La catequesis es un proceso de profundización en nuestra fe, no simplemente un aumento de nuestro conocimiento. Necesitamos conocer no solamente palabras, sino a Jesús que es la Palabra. Nuestro Santo Padre, el Papa Juan Pablo II, nos llama a dirigir a las personas hacia una madurez de fe. Para hacer esto necesitamos ayudarles a ponerse en contacto con sus experiencias de vida diaria y ver como encuentran a Dios en ellas. La función del catequista es la de ayudar a los/as aprendices a interpretar sus experiencias a la luz del Evangelio, las Escrituras y las doctrinas de la Iglesia. Cuando los/as aprendices puedan ver cómo Dios habla y se revela a Sí mismo por medio de sus experiencias de vida diarias, entenderán la estrecha relación que existe entre como viven y como creen. La fe no es solo lo que sé y conozco sino también cómo respondo a un Dios que se ha hecho presente en mí. Este enfoque experiencial de la catequesis ayuda a los/as aprendices a un conocer a Cristo personalmente en lugar de un simple conocimiento de Cristo o de su mensaje.

A la vez que habla de la catequesis experiencial, el Papa Juan Pablo II nos recuerda que debe ser también sistemática. De hecho, las dos formas se complementan mutuamente:

No hay que oponer igualmente una catequesis que arranque de la vida a una catequesis tradicional, doctrinal y sistemática. La auténtica catequesis es siempre una iniciación ordenada y sistemática a la Revelación que Dios mismo ha hecho al hombre, en Jesucristo, revelación conservada en la memoria profunda de la iglesia y en las Sagradas Escrituras y comunicada constantemente, mediante una "traditio" viva y activa, de generación en generación. Pero esta revelación no está aislada de la vida ni yuxtapuesta artificialmente a ella. Se refiere al sentido último de la existencia y la ilumina, ya para inspirarla, ya para juzgarla, a la luz del Evangelio.(Catechesi Tradendae, n. 22)

La Catequesis sistemática es Cristocéntrica, i.e. está centrada en la persona y el mensaje de Jesús. El contenido principal para una catequesis sistemática está descrita en el Directorio Catequético Nacional, Mayo 2005, Capítulo II "La Catequesis dentro de la misión de evangelización de la Iglesia". Capítulo V "La Catequesis en una comunidad que rinde culto"; Capítulo VI "La Catequesis para la vida en Cristo". Capítulo VII " Catequisar al pueblo de Dios en marcos diversos".

Una catequesis efectiva por necesidad toma en cuenta el nivel de madurez de los/as aprendices. Por esta razón, el enfoque catequético no solo se basa en la experiencia, sino que también se basa en el nivel de desarrollo de la persona. Nuestra era ha aprendido bastante de lo que es una catequesis efectiva por los estudios empíricos sobre el desarrollo humano de sicólogos como Jean Piaget y Erik Erikson. Nos hemos dado cuenta de que el mensaje del Evangelio necesita ser proclamado con conceptos y vocabulario que los/as aprendices puedan entender. Lo que un niño de cinco años es capaz de entender de su fe es muy distinto a lo que puede entender una persona de treinta años.

Puesto que la meta de la Catequesis es llevar al Cristiano a una madurez de fe, es consecuente que la catequesis esté centrada en la persona adulta, no en el niño. Esto no quiere decir que hay que descuidar la catequesis de los/as niños/as. Quiere decir que la catequesis para los niños/as no es el punto final, y que hay que continuar preparando al niño/a durante toda su vida para un futuro crecimiento y catequesis en su camino en la fe.

La catequesis no se puede separar de la cultura. Las formas en que las personas expresan su fe, aunque iguales en esencia, con frecuencia varían de acuerdo a la cultura. Cada uno de los Evangelistas, por ejemplo, escribió su relato de los Evangelios de una forma distinta a la de los otros tres porque iba dirigido a personas de diferentes culturas. Un ambiente multicultural presenta unos desafíos particulares a la catequesis, porque exige un entendimiento y apreciación por cada una de las culturas de las que provienen los creyentes si hemos de facilitar efectivamente un crecimiento en la fe. No es accidental el que el primer capítulo del Directorio Catequético Nacional hable de como proclamar el Evangelio en los Estados Unidos y describe la cultura y las culturas como lo describe el título, de: "Algunas Características Culturales y Religiosas que afectan la Catequesis de Los Estados Unidos."

Como los Estados Unidos, la Arquidiócesis de Los Angeles encuentra una diversidad étnica, cultural, lingüística y racial entre su población Católica. Un pequeño ejemplo de lo diversa que es la cultura Católica es el que cada año se celebre la Liturgia en ochenta y un diferentes idiomas en la Arquidiócesis de Los Angeles. Juan Pablo II dice:

El término "aculturación" o "enculturación," además de ser un hermoso neologismo, expresa muy bien uno de los componentes del gran misterio de la Encarnación". De la catequesis como de la evangelización en general, podemos decir que está llamada a llevar la fuerza del evangelio al corazón de la cultura y de las culturas. Para ello, la catequesis procurará conocer estas culturas y sus componentes esenciales; aprenderá sus expresiones más significativas, respetará sus valores y riquezas propias. Sólo así se podrá proponer a tales culturas el conocimiento del misterio oculto y ayudarles a hacer surgir de su propia tradición viva, expresiones originales de vida, de celebración y de pensamiento cristianos.
(Catechesi Tradendae, n. 53)

La catequesis, la cultura, y las enseñanzas sociales no son simplemente frases que están de moda sino una parte integral del Ministerio de la Palabra. Las 81 lenguas habladas en la Arquidiócesis sirven para recordarnos la inter-relación e interdependencia de la comunidad del mundo. Esta interdependencia está en las raíces de la enseñanzas sociales de la Iglesia y deben penetrar todos nuestros esfuerzos catequéticos. La catequesis para una justicia social no es una opción; está en el corazón de nuestro Ministerio.

Las siguientes Guías Directrices son ofrecidas en espíritu de cooperación y apoyo. Esperamos que ellas mejoren los trabajos catequéticos en su parroquia y en la Arquidiócesis de Los Angeles.

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